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Qué relación hay entre humedades y calefacción

Qué relación hay entre humedades y calefacción

Las humedades por condensación generan grandes estragos en la casa y en su inmobiliario. Muchos atañen este problema a la relación que hay entre humedades y calefacción. Y aunque la inmensa mayoría crea, lo cierto es que usando mal la calefacción agudizamos el problema de humedades de este tipo.

Por esta razón, es necesario indagar un poco más acerca de que pudiéramos hacer para reducir este problema en nuestra casa. Para ello saber cómo reducir el vapor de agua que se produce en el hogar es crucial, así que te daremos unos pequeños tips para que tu mismo puedas hacerlo y reducir a la larga la causa de los problemas de humedad por condensación.

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¿Qué relación hay entre humedades y calefacción realmente?

Antes de empezar será mejor conocer cuales son los tipos en los que se dividen los sistemas de calefacción y qué relación tienen con los problemas de humedad. Hay sistemas de calefacción húmeda y sistemas de calefacción seca.

Sistemas de calefacción seca

Los sistemas de calefacción seca queman combustibles de cualquier tipo y estos son enviados al exterior sin contaminar los ambientes que busca atemperar. Entre este tipo de sistema de calefacción podemos encontrar: Calefacción por aire caliente, por agua caliente, chimeneas a leña, estufas con chimenea que queman combustibles ya sean en estado líquido, gaseoso o sólido, los cuales son, generalmente, de tiro balanceado.

Sistemas de calefacción húmeda

Los sistemas de calefacción son aquellos que funcionan quemando combustible como kerosene, gas licuado, de ciudad o natural. Estos combustibles hechos a base de hidrocarburos son de llama abierta, eso significa que no expulsa los gases quemados al exterior, sino que dejan en los ambientes dichos gases.

Los hidrocarburos contienen un porcentaje importante de hidrógeno por lo que, durante su combustión, se combina con el oxígeno del aire, produciendo así agua. Este vapor de agua aumenta la humedad media del ambiente, aumentando también las probabilidades de desarrollar problemas de humedades por condensación.

Una noticia penosa es que son este tipo de estufas, ya sean de parafina o gas, las que más se utilizan en nuestro país. Es por ello que hay cada vez más y más viviendas con humedades por condensación, pues, un kilogramo de combustible produce vapor de agua en cantidades considerables.

 

¿A mayor calefacción, mayor humedad?

La respuesta es sí, pero antes mejor entendamos el principio de la calefacción. Cuando utilizamos la calefacción lo que hacemos es calentar el aire, y, cuanto más caliente esté el aire, mayor capacidad tiene para contener vapor de agua.

Entendamos mejor con un ejemplo, si el aire de nuestra casa está en 10°C y el ambiente tiene un 80% de humedad relativa, la cantidad que contiene de agua por cada kilogramo es de 6 gramos. Si calentamos el aire usando calefacción, llevando la temperatura a 20°C, y el ambiente se mantiene con la misma humedad relativa, esta vez produciremos 12 gramos de agua por cada kilogramo de aire seco. Exactamente el doble de probabilidades de sufrir de problemas de humedades por condensación.

Esto puede notarse muchas veces alrededor de la estufa de calefacción, cuando en una habitación en la que el aire interior es el mismo en todos sus espacios y únicamente se ha producido un problema de condensación en el entorno de la estufa. Nos servirá saber qué poner en una pared con humedad en estos casos.

Pero, es imposible no notar que lo único que cambia es la temperatura del ambiente en las cercanías del radiador. Este radiador modifica ciertamente las características del aire, menos de la pared que se encuentra justo debajo del punto de rocío. Es por ello que solamente en esa zona se generan condensaciones.

Así pues podemos concluir que a más calefacción, mayor condensación y la humedad en Madrid beneficia mucho este problema, especialmente en temporada de otoño e invierno. Y, aunque pienses que poco puedes hacer más que reducir el uso de la calefacción, quiero explicarte un par de cosas más para que comprendas cuál será realmente tu papel en este juego.

La sensación térmica puede ser un aliado

Aunque estemos en un punto en el que creemos que no tenemos mucho margen de maniobra. Donde queremos combatir el frío y encender la calefacción, pero también queremos evitar las condensaciones.

Pero, ¿será que podemos hacer algo entonces?. Lo primero que debemos hacer es entender el concepto de sensación térmica para finalmente poder aplicar ciertas medidas que sí están a nuestro alcance.

La sensación térmica depende más del nivel de humedad en el aire que de la temperatura ambiental en sí misma. Es decir, todos nos podremos sentir más cómodos en un ambiente en el que la humedad relativa es del 50% pero la temperatura ambiental es de 10°C, que en un ambiente con una temperatura de 20°C y una humedad del 80%. Esta sensación térmica se consigue a base de ventilaciones que reduzcan esa humedad. Entender bien este concepto nos ayudará a entender también de algún modo cómo solucionar un problema de humedades.

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Ventajas de una buena ventilación

Es por ello que ventilar la casa y permitir la entrada del aire exterior, que por ser más frío muchos piensan que podría ser perjudicial, en realidad resulta de mucha ayuda. La ventilación de hecho tiene dos ventajas con respecto a la calefacción, una ventaja que es subjetiva y una objetiva y ambas tienen que ver con la sensación térmica.

Ventaja Subjetiva

Las personas sensibles al frío entenderán esta ventaja más fácilmente que el resto. Si salimos de casa y dejamos las ventanas entreabiertas para que circule el aire mientras no estamos, al volver por la noche y encender la calefacción, la sensación térmica será mucho más agradable aún cuando la temperatura sea menor y esto se puede explicar es porque gracias a la ventilación la humedad del ambiente se habrá reducido.

Ventaja objetiva

El hecho de ventilar la casa reducirá la humedad y esto a su vez permitirá que la calefacción demore menos en calentar el aire. Si antes de entender que debemos ventilar la casa nos tomaba un par de horas calentar la habitación, después de adquirir el hábito de ventilarla muy probablemente solo necesitarás unos 15 minutos para hacerlo.

Ahora bien, ya que hemos explicado y entendido que la calefacción ciertamente favorece la humedad por condensación, la solución no es dejar de usarla, porque la realidad es que hay lugares y temporadas en las que se vuelve necesaria.

Entonces, debemos tener como prioridad ventilar nuestra casa a diario, y, para no sufrir los embates del exterior, es mejor hacerlo mientras no estemos en casa. Ventilar tu vivienda además de ayudarte a evitar las humedades por condensación, también te ayudará a ahorrar un poco en calefacción porque no necesitarás tanto tiempo para calentar tu casa.

Si tu problema no es la humedad por condensación, sino más bien la humedad por capilaridad, o por filtraciones, la mejor ayuda siempre será contactar con una empresa especialista que pueda detectar con precisión cual es el origen de las humedades de tu casa.

 

 

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