Muchos creen que los problemas de humedades desaparecen con el calor del verano, pero en realidad las humedades son un problema que va más allá del factor climático. Incluso, con las altas temperaturas, y el uso excesivo del aire acondicionado pueden proliferar las humedades y todos los síntomas que estas traen consigo.
Por esta razón, es importante identificar las humedades que pudieran estar afectando nuestro hogar y aprovechar el tiempo para acabar con ellas de manera definitiva. Sigue leyendo y descubre por qué las humedades no desaparecen con el calor.
¿Las humedades desaparecen con el calor?
Con el cambio climático al que nos estamos enfrentando, los problemas de humedades serán mucho más graves si no actuamos antes de la llegada de las olas de calor. Puesto que, las humedades son mucho más peligrosas durante la subida de las temperaturas.
Lo que sucede es que mientras hace calor, la manera natural que tiene el cuerpo de refrescarse es a través del sudor. Este se evapora con el contacto con el aire. Sin embargo, este mecanismo saludable de nuestro cuerpo no puede funcionar igual cuando está expuesto a los lugares húmedos. Pues, en ese tipo de ambientes, la evaporación se hace más lenta y termina siendo imposible.
Cuando la temperatura de nuestro cuerpo sube por encima de lo normal, nuestro sistema colapsa. Comenzamos a sentir mareos y cansancio. En algunos casos también comienzan a aparecer ciertos tipos de enfermedades que pudieran terminar en muerte.
El mayor problema es que muchos de los edificios de nuestro país fueron creados sin planificar alguna protección contra el frío o el calor. Es decir, no cuentan con el aislamiento térmico apropiado como para enfrentar las agresivas olas de calor producto del cambio climático que toca nuestras puertas durante el verano.
Consecuencias de las humedades cuando hay calor
Así pues, las humedades en el hogar no resueltas pueden afectar gravemente nuestra salud. Entre las principales complicaciones se encuentran:
- Enfermedades respiratorias que se agravan por la exposición a las humedades. El asma, la sinusitis, la rinitis e infecciones respiratorias como la bronquitis, muestran síntomas mucho más severos cuando la persona que padecen estas enfermedades se encuentran expuestas continuamente a los ambientes húmedos.
- La fatiga, los escalofríos, la dificultad para respirar y los dolores de cabeza pueden ser producto de la excesiva humedad en el aire.
- La acumulación de humedad también propicia los malos olores que a su vez desencadenan alergias.
- Por si fuera poco, el moho también hace aparición en las zonas con mayor humedad del hogar. Pero, sus esporas comienzan a volar libremente por todos los espacios de la casa provocando alergias y afecciones respiratorias.
- Los muebles y colchones también se vuelven un caldo de cultivo para la proliferación de ácaros. Los niños pequeños y bebés pueden llegar a desarrollar asma al estar expuestos a ellos, por las heces y residuos que dejan a su paso.
- La rosácea, la dermatitis seborreica, las manchas solares y los hongos suelen aparecer cuando el ambiente es húmedo y caluroso. De hecho, el calor y la humedad no son recomendables cuando lo que se quiere es evitar el cáncer de piel.
¿Qué tipos de humedades se hacen presentes en las épocas de calor?
Un elevado porcentaje de humedad combinado con altas temperaturas, además de afectar nuestra salud, también pueden llegar a provocar humedades por condensación en la vivienda. Esto se debe a que una de las tendencias es ventilar de manera más frecuente los espacios de la casa, por lo que se introduce en ellas mucho más aire caliente.
Este aire caliente se mezcla con el aire frío que se encuentra en los espacios donde se concentran las humedades. Estos espacios habitualmente son los sótanos o garajes. Por ello es tan común que huela a encerrado en estos lugares durante todo el año e incluso se agrupen colonias de moho sobre esas paredes que mantienen la humedad.
Recordemos que las humedades por condensación se producen cuando se acumula vapor de aire de manera excesiva en el ambiente interior, hasta alcanzar el punto de saturación del aire. Es decir, hasta que ya el aire no lo puede contener.
Cuando así sucede, este vapor, al chocar con una pared fría, donde convergen diferentes temperaturas, se convierte en pequeñas gotas de agua que se acumulan y propician problemas de humedades y la conformación de colonias de moho. Estos problemas, si no son tratados a tiempo, desencadenarán fallas estructurales importantes que pondrán en peligro nuestra seguridad.
Trata las humedades antes de que el calor apriete
Si algo ofrece la temporada de calor es la posibilidad de tratar las humedades. Puesto que han cesado las lluvias, todo está perfectamente seco para aplicar los tratamientos adecuados para acabar con cualquier tipo de humedades. Además, contamos con el tiempo suficiente para atender mejor a los expertos que irán a nuestro hogar.
Es más, darles solución a las humedades en este tiempo, te permitirá ahorrar en las facturas de calefacción durante el invierno. Evitarás tener que usar la máxima potencia dentro de tu hogar y te sentirás cómodo con un par de frazadas extra.
Si decides acabar con las humedades de manera definitiva en esta temporada de calor, nosotros en Acuasec estamos dispuestos a ayudarte. Contáctanos y en breve estaremos haciendo un diagnóstico preciso en tu hogar, para posteriormente ofrecerte el tratamiento personalizado acorde a tu problema.
Nuestro equipo de expertos anti humedades está listo para atenderte.


