En torno a las humedades existe un sinfín de creencias. Desde los anuncios engañosos hasta remedios caseros que no sirven para hacer frente a los problemas de humedades. Un sin número de mitos que muchas veces nos llevan a empeorar nuestra situación.
Por esta razón queremos ayudarte a identificar los mitos sobre las humedades más comunes, para que ahorres tiempo, dinero y energía tratando de subsanar la patología que más daño hace a las estructuras de los edificios.
Mito N°1 No hay problemas de humedad
Dentro de los mitos más frecuentes en torno a las humedades encontramos el que niega los problemas de humedades, o lo categorizan como algo circunstancial que mejora por sí solo con el tiempo.
Aunque el clima pueda mejorar y las lluvias no hagan evidente el problema de humedades, esto no quiere decir que nuestra vivienda no tiene un problema de humedades. De hecho, podemos colar en este apartado el mito de que las humedades son consecuencia de las épocas estivales.
Pues lo cierto es que las humedades pueden aparecer durante todo el año. Y, en efecto, dependerá en gran manera de la zona en la que vivamos. La humedad no tiene estación, pero ciertamente es mucho más fácil tratar con ellas durante una temporada más bien seca que húmeda.
Algo que debemos considerar es que en nuestras casas tenemos muchas fuentes. Estas van desde los paños que tendemos a secar hasta el agua que hervimos para cocinar la pasta. Y no solo esto, las paredes transpiran, a veces existen pequeñas fisuras, o se apoya agua en los radiadores y así una larga lista de las formas en que generamos vapor de agua.
Sin embargo, aun cuando prestamos atención a los consejos de ventilar el inmueble. Algunas veces corremos el riesgo de dejar demasiado seco nuestro ambiente, empeorando así su calidad. Esto sucede porque se reduce en extremo la humedad relativa del aire, la cual debe estar entre el 45% y 50%.
Uno de los problemas derivados de una escasa humedad en el aire, es la sensación de irritación en los ojos. Es decir la córnea se seca y genera todo un problema para los usuarios de lentes de contacto. También la piel se resiente por causa de la humedad del aire. Esta se agrieta cuando esta es baja, en especial en manos y rostro, pues estos están en contacto directo con el aire seco.
De igual modo habitar en una vivienda con humedad relativa por debajo de lo recomendado produce sequedad de las mucosas de las vías respiratorias. Esto agrava el asma y las alergias en las personas predispuestas y disminuye a su vez las defensas del organismo.
Mito N°2 El riesgo de humedades es mayor en la costa que en las zonas de interior
Hay problemas de humedades que te pueden perseguir por todo el globo terráqueo. La condensación por ejemplo no entiende ni de Costa ni de interior. Y la humedad por capilaridad o por filtración tiene más que ver con el tipo de terreno y los materiales con los que se ha construido la vivienda.
Ahora bien, si es verdad que las edificaciones cercanas a la costa son las que presentan más problemas de salitre. Pero esto no se debe solo al hecho de estar ubicado en la cosa, sino a que las sales orgánicas, que se encuentran presentes en la naturaleza, son arrastradas desde el terreno por el fenómeno de humedad capilar a través de los capilares de los materiales de construcción.
Esto quiere decir que no solamente las edificaciones aledañas a las costas pudieran sufrir de salitre, sino toda aquella edificación que se construya sobre terrenos propensos a desarrollar humedad por capilaridad en las mismas. De hecho, un problema bastante común en las casas son las humedades en sótanos, las cuales son causadas por la capilaridad de los materiales.
De hecho, aún en los edificios actuales aparecen las manchas de salitre en las paredes. La mayoría de estos no se han construido con arena de playa ni se sala la carne dentro de ellas. Esto nos comprueba que la causa principal de las manchas de sal es la humedad por capilaridad. Pero también existen casos en los que una condensación muy elevada puede llegar a originar eflorescencias por sí misma.
Mito N°3 La ventilación natural evita del todo las apariciones de humedades
Aunque ciertamente ventilar cada habitación de la casa ayuda a disipar el vapor de agua que genera humedades por condensación. Ventilar por sí solo no hace que la humedad se salga, aunque pueda ayudar a que seque un poco.
Recordemos que el origen de las humedades es bastante diverso y por tanto necesita un diagnóstico profesional. De hecho, saber cómo eliminar la condensación en una casa puede ser mucho más complejo de lo que parece.
Mito N°4 El moho en los cristales tiene que ver con el mal aislamiento
Tampoco es verdad que tanto el moho como el agua en los cristales tienen del todo que ver con el mal aislamiento. En realidad esto se origina por la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior de la vivienda.
Choque que produce problemas de condensación en el inmueble y por tanto de humedades en los cristales, los cuales son la zona más fría del mismo y que además permanece en contacto con el exterior.
Mito N°5 El moho se elimina raspando y pintando la pared afectada
Cuando comienza a aparecer moho en tus paredes, el mismo señala que es un claro síntoma de un problema de humedad. Por ello, aunque raspes y pintes la zona en la que ha aparecido, este seguirá reapareciendo porque en realidad el problema es mucho más profundo.
Incluso hay quienes creen que las humedades no tienen una relación directa con ciertas enfermedades. Pero esta afirmación es completamente falsa, pues la presencia de humedades genera enfermedades respiratorias y provoca alergias en los habitantes de la casa con estos problemas de humedad. La presencia del moho en efecto, empeora la salud ambiental de los espacios habitacionales.
Como ves, son muchos los mitos que giran en torno a la humedad y que a veces creemos dejando que los problemas que ésta genera se agraven. Aclarados los más comunes, esperamos no caigas víctima de los mismos y te decidas a atacar las humedades de la mano de los mejores especialistas.




