Acuasec | Por qué NO llamar a un albañil para reparar humedades

Por qué NO llamar a un albañil para reparar humedades

Por qué no llamar a un albañil para reparar humedades

Por qué NO llamar a un albañil para reparar humedades

La humedad en las paredes, el techo o el suelo es un problema que ha agobiado a la mayoría de nosotros. La humedad no discrimina. Puede afectarte tanto si vives en una casa campestre, como si rentas un piso pequeño en la ciudad.

El asunto es que, cuando aparecen los primeros indicios, tienes una de cuatro actitudes a tomar. La primera es hacer como si no lo hubieses visto. Esta manera de enfrentarlo tiene su dosis de peligro, porque la humedad no desaparece por arte de magia.

También puedes buscar en Internet o entre los amigos alguna solución casera. Aunque son fáciles y económicas, presentan el mismo problema que la anterior. La causa que provoca la humedad sigue ahí.

Luego puedes llamar a un albañil para que se haga cargo de levantar el revoque y sustituirlo. Esto va a solucionar tus dilemas por un tiempo. Pero quitar la parte visible no es solucionar el problema.

Y, por último, puedes contratar a una compañía especializada en el tema. Puede que a primera vista te resulte menos económico. Pero piensa que, definitivamente, vas a terminar aquí. Y esto luego de intentar todo lo anterior.

Mi primera recomendación, si tienes un problema de paredes húmedas, es atajarlo antes de que se agrave y termine dañando la estructura o erosionando los materiales.

Llamar a un albañil si hay problemas de humedad

¿Por qué NO llamar a un albañil si hay problemas de humedad?

Seguramente conoces a algún albañil muy capaz. Su gran experiencia en el oficio hace a muchos de ellos confiables y populares. Y en eso llevas razón. No pocos albañiles se han formado una reputación gracias a su impecable trabajo.

Sin embargo, y aunque esto sea cierto, algunos detalles escapan a su conocimiento práctico. Como imaginarás, la base de su aprendizaje está en haber lidiado con el mismo tipo de problemas una y otra vez.

Pero no siempre se presentan los mismos desperfectos, ni tampoco las mismas causas para eventos muy parecidos. Cada vez que ves una grieta en la pared no quiere decir que hubo un terremoto, o que el suelo se hunde, o que la fachada se desplaza.

Es lo mismo para otras situaciones constructivas. Y para determinar la causa específica y encontrar la solución óptima, necesitas más que la experiencia práctica de un buen albañil. Así pasa con todo en la construcción.

Si tu problema es de humedades, es posible que el albañil sepa uno o dos buenos trucos. Pero, si en verdad respeta su trabajo, es probable que incluso él te pida que consultes a un perito.

¿Por qué haría eso? Pues porque la mejor manera de mantener su reputación y su buen trabajo, es asegurarse de que está ayudando a encontrar la solución perfecta. Si el albañil empieza las obras y resulta que el diagnóstico empírico estaba errado, habrá perdido un cliente y una buena referencia.

Voy a empezar por ponerte un ejemplo práctico de por qué necesitas llamar a la ayuda especializada si tienes manchas de humedad, o goteras y filtraciones en casa.

Solución a las humedades

¿Por qué NO tomar la solución de humedades a la ligera?

Supón que llegas del trabajo y encuentras que la pared de la sala tiene unas manchitas que se parecen a la espuma de mar. Por graciosa que parezca la comparación, en ese momento la semejanza con el mar no es una buena noticia.

Notas que ha llovido recientemente, y rezas porque esa sea la causa. Así que te decides a esperar unos días y ver si el tema de la mancha se resuelve solo. Pero, una semana después, está peor.

La pequeña ola es ahora mucha más grande, y ha empezado a salpicar. O sea que se desprende un polvillo de la pared. Lo primero que se te ocurre quizás es retirar el polvillo, raspar un poco y darle secadora.

Aparentemente todo está perfecto aunque la pared se ve fea. Vuelves a esperar. Otra semana y la cosa está peor. Entonces decides llamar al padre de ese amigo que es albañil. Tienes la esperanza de que todo se solucione, y no cueste tanto.

Si sacas la cuenta verás que llevas más de medio mes sin lidiar de verdad con el problema. En el caso de las humedades, esto solo significa que va a empeorar.

Llega el albañil y, luego de revisar la pared, te recomienda levantar el revoque y ponerlo nuevamente. Compras los materiales y entras en obras. La labor está hecha en poco tiempo, pintas y todo queda como nuevo. O así parece…

¿Qué hacer si la solución casera no funciona…?

Pero, como la causa real no fue solucionada, en unos meses todo vuelve a empezar. ¿Entiendes ahora por qué es un ciclo de nunca acabar? Aunque en definitiva la decisión sobre lo que hagas es solo tuya, es nuestra responsabilidad como especialistas darte el mejor consejo posible.

Y en el caso de humedades en el techo o paredes, lo mejor siempre será llamar a un experto que realice un buen diagnóstico y conozca la solución definitiva a tu problema.

Conclusiones

Espero que hayas comprendido por qué necesitas llamar a la caballería cuando encuentras indicios de humedad en tu casa u oficina. Por buena que resulte la labor de ese albañil que siempre ha estado en tus pequeñas renovaciones, esta vez es un asunto muy serio.

Piensa que hay profesionales de la construcción que dedican muchas horas al estudio de la tecnología de los materiales. Desde cursos o diplomados para comprender cómo y por qué se dan ciertos fenómenos, hasta muchas horas a pie de obra comprobando en la práctica lo aprendido.

Recuerda que en Acuasec contamos con un equipo especializado en temas de humedad, y ponemos a tu disposición la mejor tecnología del mercado. Nuestros años de experiencia avalan el servicio que ofrecemos.

Y, para que veas que esta es una oportunidad increíble, te regalamos el diagnóstico y lo hacemos en tiempo récord. Contacta con nosotros si estás interesado en nuestros servicios. ¡Estamos encantados de ayudarte!

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